La ejecución, perpetrada
tras la eliminación de tres altos comandantes de Hamás, durante un ataque
selectivo de la Fuerza Aérea, es un signo de que el grupo islamista está
tratando de reforzar su control sobre el enclave costero.
El jueves, otros tres
palestinos sospechosos de colaborar con Israel fueron ejecutados, tras un
“proceso revolucionario” (juicio sumario), según sitios de internet vinculados
con Hamás.
La ola de arrestos y
ejecuciones se produce tras un ataque de la Fuerza Aérea, en el que murieron
varios altos comandantes de Hamás, y el intento contra la vida del cabecilla
del brazo militar de la organización islamista, Mohamed Deif.
Entre los comandantes de
Hamás abatidos figuran los “números tres y cuatro” del grupo, Raad Atar y
Muhamad Shamalah, involucrados en el secuestro de Gilad Shalit en 2006.